La parte más oscura

Pir, Francisco José

Roberto Iñíguez concurre a una tradicional peluquería del microcentro porteño y ante un hecho sospechoso que sucede frente a él, y una noticia que aparece en los medios al día siguiente, decide investigar el episodio.

Todo esto lleva a una trama de suspenso y acción del tipo policial urbano, ambientada en distintos barrios de la ciudad de Buenos Aires, en la que no faltan la intriga, los policías bue-nos, los malos, los aliados y los enemigos.

Esta es la segunda novela del autor de Desencuentro en París (2018), distinguida por SADE Mercedes en el concurso nacional Mejores Libros por Padrinazgo 2020 – Premio “José Hernández”, con el madrinazgo de la escritora Marta Prono. Nuevamente, en La parte más oscura, Francisco José Pir sumerge a los lectores en una historia de intriga y suspenso que los mantendrá atentos hasta la última página.

Sobre el autor

Francisco José Pir nació en Buenos Aires en 1953, ciudad donde fue criado. Es Piloto Comercial de Avión, Abogado por la Universidad de Buenos Aires y Especialista en Barreras al Comercio de Bienes. Se desempeñó como docente de grado y posgrado.

Comenzó a escribir poesía cuando estaba en tercer año del Liceo Militar. “Siempre algún compañero necesitaba quedar bien con la potencial o real novia”, recuerda. Continuó produciendo este género solo para sus amigos y familiares hasta hace poco tiempo.

Su primera novela, Desencuentro en París, fue distinguida por SADE Mercedes. En poesía obtuvo la sexta mención especial en el Concurso Internacional de Poesía y Narrativa “Resurgir de las Palabras” 2021, del Instituto Cultural Latinoamericano, con publicación del material premiado. Mercedes SADE seleccionó una poesía de su autoría para integrar la antología Encuentro con la Vida en el año 2020.

Francisco cuenta que sus autores referentes (“como decía Bill Clinton, todo depende de cómo definamos referentes”) son Manuel Gálvez, Arturo Cancela, Fray Mocho, Antoine de Saint Exupéry, Conan Doyle, Norah Lange, José María Gironella, Chesterton, Mario Vargas Llosa, Orwell y, obviamente, Jorge Luis Borges. En poesía, Miguel Hernández y Luis Cané. Piensa que en el fondo ha tenido la suerte de nacer en un momento sin televisión y prolongarlo por la vida en el Liceo Militar, lo que lo convirtió en un lector bastante intenso. No cree, por desgracia, haber recibido una influencia técnica o de estilos de los autores que ha leído, por lo menos en forma consciente, pero asume que algo debe haber quedado: “Quizás la necesidad de que haya humor viene de Eça de Queiroz y de Cancela, aunque la circunstancia sea cercana a la tragedia. De Borges, la idea de los caminos que se bifurcan pero que se los transita al mismo tiempo, algo hay en Desencuentro… de eso. De Gálvez y Saint Exupéry, el mensaje moral, que no sé si lo logro”.